CGT Corrientes rechazó la reforma laboral y pidió salarios urgentes
En un plenario con más de 60 sindicatos, la CGT Corrientes rechazó por unanimidad la reforma laboral impulsada por Javier Milei y reclamó una recomposición salarial inmediata para estatales provinciales y municipales.

La Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Corrientes manifestó su rechazo absoluto a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y actualmente en debate en el Congreso. La definición se tomó este miércoles 4 de febrero de 2026 durante un plenario que reunió a más de 60 sindicatos estatales y privados de distintos rubros productivos y de servicios.
El encuentro fue presidido por el secretario general Guido Tello y tuvo como ejes centrales el análisis del impacto del proyecto promovido por el presidente Javier Milei y el reclamo de una recomposición salarial urgente para los trabajadores provinciales y municipales, que acumulan seis meses sin actualización de haberes.
Desde la central obrera advirtieron que la falta de aumentos se da en un contexto marcado por el repunte inflacionario, el fuerte aumento de los alimentos, los medicamentos y los servicios esenciales, además del inicio del ciclo lectivo, lo que agrava la situación económica de miles de familias.
En relación con la reforma laboral, la CGT resolvió por unanimidad rechazar el proyecto al considerar que representa “un retroceso significativo en materia de derechos salariales, laborales y condiciones de trabajo”. En ese sentido, exigieron responsabilidad institucional a los diputados y senadores nacionales por Corrientes para que defiendan los derechos de los trabajadores.
Asimismo, solicitaron al gobernador Juan Pablo Valdés que instruya a los legisladores nacionales a no convertir los derechos laborales en “moneda de cambio” en negociaciones vinculadas a fondos nacionales, coparticipación o aportes discrecionales.
Entre los principales fundamentos del rechazo, la central sindical cuestionó la limitación de la ultraactividad de los convenios colectivos, la reducción de las indemnizaciones por despido, la creación de fondos de cese laboral, la flexibilización del régimen de vacaciones y la implementación del banco de horas.
También rechazaron la promoción de salarios “dinámicos e inestables”, la ampliación de los períodos de prueba, la falta de protección para trabajadores de plataformas digitales y la eliminación de sanciones a empleadores que no registran personal. Según señalaron, estas medidas fomentan la informalidad y debilitan el empleo formal.
Desde la CGT advirtieron que, bajo el concepto de “modernización”, se intenta favorecer al capital concentrado en detrimento del trabajo. “Cada vez que se habla de reforma laboral se lo hace en contra del esfuerzo del trabajador”, afirmaron.
Finalmente, remarcaron que el proyecto se discute sin la participación de las centrales sindicales ni de las pequeñas y medianas empresas, responsables de la mayor parte del empleo en el país. En ese marco, ratificaron su compromiso de defender los derechos conquistados y sostener el equilibrio en las negociaciones salariales y laborales.