Tarragó Ros reafirmó la raíz chamamecera en una noche de identidad y legado
Antonio Tarragó Ros fue uno de los momentos más altos de la Fiesta del Chamamé, con un repertorio atravesado por el desarraigo, la naturaleza y un fuerte reclamo por la defensa cultural del género.

Uno de los puntos culminantes de la noche en la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé fue la presentación de Antonio Tarragó Ros, figura central y portador de una herencia identitaria fundacional del género. Con una puesta cargada de simbolismo, el músico hizo su ingreso al escenario acompañado por el Ballet Oficial de la Fiesta Nacional y cerró esa primera intervención al ritmo furioso de El Toro, el emblemático himno de Cambá Castillo que marcó, desde el inicio, el tono intenso de su actuación.
Ya dueño del escenario, Tarragó Ros fue desgranando un repertorio que dialoga con la historia profunda del pueblo correntino. Canciones atravesadas por el desarraigo obligado de la centenaria diáspora provincial, como El cielo del albañil, se sucedieron con otras que evocan la naturaleza y el vínculo del hombre con su entorno, entre ellas Protozoario, Carito y Nunca te olvidé. El cierre llegó con uno de sus himnos más sensibles, María va, dedicado a la mujer, interpretado junto a Gisela Méndez Ribeiro y celebrado por el público.
La noche no fue sólo musical. Sobre el escenario, el gobernador Juan Pablo Valdés y la presidenta del Instituto de Cultura, Lourdes Sánchez, le entregaron un reconocimiento a su trayectoria y a su aporte sostenido a la cultura correntina. A su vez, Tarragó Ros formalizó la entrega de una carpeta mediante la cual cedió a la Provincia de Corrientes los derechos de 24 capítulos de la serie televisiva Naturaleza, realizada para la TV Pública, un trabajo que combina música y conciencia ambiental sobre animales en peligro de extinción.
La cesión incluyó además otros programas culturales como En Argentina, una serie realizada junto a Luis Landriscina (Oficio campero), Caminos de la fe y la operita Duende de la selva, creada en colaboración con la recordada Marily Morales Segovia. Un gesto que refuerza su mirada sobre el chamamé como patrimonio vivo y herramienta educativa.
En la conferencia de prensa posterior, Tarragó Ros insistió en su reclamo por una defensa orgánica del género y cuestionó que se promocione el turismo en los Esteros del Iberá con música extranjera, cuando el chamamé es una expresión original, reconocida con premios como el Gardel o los ACE, y con obras teatrales como Lo que el río hace. La idea del cantor es que todo ese material forme parte de los contenidos que se enseñan en las escuelas correntinas, para garantizar la transmisión cultural a las nuevas generaciones.