La crisis forestal golpea al negocio del eucalipto
La caída de la construcción y el freno de la obra pública provocaron una fuerte crisis en el sector forestal. La rentabilidad del eucalipto cayó del 14% al 4% anual.

El sector forestal atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años en la cuenca del río Uruguay. La caída de la obra pública, la retracción de la construcción privada y el aumento sostenido de costos en dólares generaron un fuerte deterioro en la rentabilidad del eucalipto.
Según un análisis del ingeniero forestal Fernando Dalla Tea, publicado por el sitio argentinaforestal.com , especialista de la región de Concordia, la rentabilidad de las plantaciones cayó de niveles superiores al 14% anual a menos del 4% en el actual escenario económico.
La situación afecta especialmente a productores de Entre Ríos y el sudeste de Corrientes, donde la actividad forestal tiene un peso clave dentro de las economías regionales.
De acuerdo al informe, la crisis se profundizó desde fines de 2023 a partir de la paralización de la obra pública nacional y el fuerte retroceso de la construcción privada. A esto se suman la falta de créditos hipotecarios, el incremento de costos medidos en dólares y una marcada caída del consumo.
Mientras los costos de transporte y mano de obra registraron fuertes aumentos, el sector forestal tuvo escasa capacidad para trasladar esas subas a los precios de venta.
El índice de fletes de FADEEAC acumuló incrementos superiores al 130%, mientras que los salarios del sector también registraron importantes aumentos. Sin embargo, el valor de la madera prácticamente permaneció congelado por la falta de demanda.
Como consecuencia, los aserraderos de Entre Ríos y Corrientes redujeron más del 40% su producción de madera de eucalipto respecto de los máximos alcanzados en la pospandemia.
La caída de la actividad también provocó una menor extracción forestal. Estimaciones del sector indican que dejaron de cosecharse unas 4.000 hectáreas en la cuenca regional.
Dalla Tea advirtió que el productor forestal es el eslabón más afectado de la cadena, ya que debe vender su producción a valores depreciados para sostener liquidez.
El precio del rollizo en pie, que históricamente rondaba los 40 dólares por tonelada, hoy se ubica por debajo de los 20 dólares, mientras los costos continúan en alza.
Aunque algunos subproductos vinculados a biomasa y logística mostraron mayor dinamismo, no logran compensar la fuerte caída del mercado de madera para construcción.
El especialista también alertó sobre el freno de nuevas forestaciones y la menor reposición de bosques implantados, una situación que pone en riesgo el desarrollo futuro de la actividad.
“La realidad del eucalipto no es ajena a la de otras economías regionales. Con costos elevados y precios deprimidos, el desincentivo a invertir es cada vez mayor”, concluyó.