Hallaron a Nahuá tras una intensa búsqueda a 50 kilómetros de Esquina

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El niño de seis años fue encontrado sano junto a su padre, acusado de intento de homicidio. Caminaban a campo traviesa tras más de un día prófugos. Intervino la Policía rural.

El pequeño se reencontró con su madre y su abuelo en el paraje El Duraznillo.

El silencio del paraje Duraznillo se rompió con una escena inesperada: un hombre y un niño caminando a campo traviesa, lejos de todo. Eran cerca de las 10 del martes cuando una patrulla de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica (UESRE) llegó hasta un establecimiento ganadero alertada por un peón. Lo que siguió fue el final de una búsqueda que había mantenido en vilo a toda la provincia.

El niño, Nahuá, de seis años, estaba descalzo, con poca ropa, pero en buen estado de salud. A su lado, su padre, Josías Santos Regis, de 28 años, acusado de haber atacado a balazos a un hombre el domingo en la ciudad de Esquina. Llevaban más de un día y medio huyendo.

“Tranquilos, es la Policía”, dijeron los efectivos al acercarse. No hubo resistencia. El hombre apenas llevaba un celular en el bolsillo. El chico observaba en silencio mientras su padre intentaba calmarlo: “Todo va a estar bien”.

La historia había comenzado el domingo por la tarde, cuando Santos Regis irrumpió armado en una vivienda de calle Pujol y disparó contra un hombre, que sobrevivió. Luego buscó a su hijo y escapó. Un abogado, ahora detenido por presunto encubrimiento, los trasladó en camioneta hasta un campo cercano a la Ruta 12. Desde allí, continuaron a pie.

Josías Santos fue apresado en el lugar sin oponer resístencia.

Durante dos días, padre e hijo avanzaron por montes, caminos vecinales y zonas anegadas. Sin recursos ni conocimiento del terreno, el recorrido fue errático. La segunda noche la habrían pasado a la intemperie. El niño soportó el frío, la falta de comida y el desgaste de la caminata.

La búsqueda fue amplia y coordinada. Incluyó drones, perros, caballos y controles en rutas y terminales. La activación de la Alerta Sofía multiplicó la difusión del caso en todo el país. Las imágenes del niño y su padre circularon sin pausa.

El rastro final llegó por una llamada. Un trabajador rural vio a la distancia la escena que terminaría por cerrar la odisea. El fugitivo, agotado, se acercaba a una casa en busca de alimento.

Nahuá fue asistido y reunido con su madre pocas horas después. Tenía algunos raspones, señales de la travesía, pero estaba fuera de peligro. Ahora deberá recibir contención para atravesar lo vivido.

La causa, que incluye cargos por intento de homicidio y antecedentes de violencia de género, sigue su curso. Pero en Esquina, por estas horas, la noticia que prevalece es otra: el chico apareció. Y volvió a casa.

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